El fundador y CEO de Meta vuelve a estar en el centro de la escena, pero esta vez no por inteligencia artificial ni por el metaverso. Según reportes de The Wall Street Journal y New York Post, Mark Zuckerberg y Priscilla Chan habrían adquirido una mansión frente al mar en Indian Creek, Miami, en una operación valuada entre 150 y 200 millones de dólares, aunque el monto no fue confirmado oficialmente.
Más que una simple compra inmobiliaria, el movimiento refleja una decisión estratégica con implicancias fiscales, patrimoniales y de estilo de vida.
Indian Creek: el “búnker de los multimillonarios”

La propiedad está ubicada en Indian Creek, una isla privada artificial en la bahía de Biscayne que alberga apenas unas 40 residencias. El enclave es conocido como el “búnker de los multimillonarios”.
Entre sus residentes figuran Jeff Bezos, Tom Brady, David Beckham y Victoria Beckham, además de los cofundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin.
La isla cuenta con seguridad privada 24/7, patrullaje marítimo, acceso restringido, muelles exclusivos y campo de golf profesional. Es, literalmente, una burbuja de ultra privacidad en uno de los mercados inmobiliarios más dinámicos de Estados Unidos.
Una residente del lugar, Irma Braman, comentó al Wall Street Journal: “Nos alegra tener a Zuckerberg como vecino”, y agregó que el empresario les comunicó su mudanza para abril.
La propiedad: lujo frente al mar y confidencialidad absoluta
La compra habría sido realizada fuera del mercado público y el vendedor sería una sociedad vinculada a Peter Cancro, fundador de Jersey Mike’s Subs.
El terreno ocupa casi una hectárea sobre la bahía de Biscayne, con acceso directo al agua y varios muelles privados. Imágenes aéreas muestran una residencia principal de nueva construcción, terrazas panorámicas, pileta frente al mar y jardines en desarrollo.
El traslado estaría previsto para abril de 2026.
Este tipo de operaciones off-market no solo garantizan discreción, sino que también reflejan cómo funciona el mercado inmobiliario de ultra lujo, donde muchas transacciones millonarias nunca llegan a publicarse oficialmente.
El factor clave: impuestos y estrategia patrimonial
Detrás del cambio geográfico hay un elemento central: la presión fiscal en California.
El debate en torno a un impuesto estatal al patrimonio del 5% —con efectos retroactivos desde enero de 2026— habría acelerado decisiones de relocalización entre grandes fortunas tecnológicas.
El corredor inmobiliario Danny Hertzberg explicó: “La propuesta de impuesto en California está ahuyentando a muchas personas” y agregó que agentes y abogados han trabajado “sin descanso” para cerrar operaciones antes de posibles cambios tributarios.
Florida, en contraste, no aplica impuesto estatal sobre la renta, lo que representa un ahorro significativo para patrimonios multimillonarios.
Para emprendedores y fundadores, este caso deja una lección clara: la planificación fiscal es parte esencial de la estrategia empresarial. No se trata solo de generar riqueza, sino de gestionarla inteligentemente.
Miami: nuevo polo de poder tecnológico
El desembarco de figuras como Zuckerberg, Bezos o los cofundadores de Google consolidó a Miami como un nuevo hub para el capital tecnológico.
Las cifras lo respaldan: propiedades recientes en la zona alcanzaron valores de hasta 200 millones de dólares, superando incluso los picos registrados durante la pandemia.
Indian Creek no es solo un barrio exclusivo. Es un símbolo del desplazamiento del poder económico hacia territorios con ventajas fiscales, alta calidad de vida y privacidad extrema.

Más que una mudanza
En el caso de Zuckerberg, la compra no es simplemente un cambio de casa. Es una señal.
En un contexto donde la regulación, la fiscalidad y la geopolítica influyen cada vez más en las decisiones empresariales, la residencia también se convierte en una declaración estratégica.
Para quienes construyen empresas, invierten o escalan proyectos, el mensaje es contundente: la ubicación importa —y mucho— cuando el patrimonio alcanza otra dimensión.