En bares, festivales, boliches o estadios, la escena suele repetirse: filas largas, pedidos desordenados y momentos en los que la operación simplemente no da abasto cuando hay demasiada gente al mismo tiempo. Para muchos espacios físicos con alto volumen de consumo, esas fricciones no solo afectan la experiencia del cliente, sino también su capacidad de vender más.

Con ese problema en mente nació Kicket, una startup fundada por Catalina Varela Mazza (CEO), Joaquín Parodi (CTO) y Gerónimo Varela Mazza (COO) que busca digitalizar la experiencia de compra dentro de espacios físicos. La plataforma integra accesos, pedidos y consumos en un mismo sistema para que los usuarios puedan comprar desde el celular y los establecimientos operen de forma más eficiente.

La empresa comenzó en 2024 como una ticketera, pero rápidamente evolucionó hacia algo más amplio: una infraestructura tecnológica diseñada para mejorar cómo se consume dentro de bares, eventos, restaurantes o estadios.

En sus primeros meses de operación, los fundadores invirtieron 15.000 dólares de capital propio para desarrollar la plataforma. Desde entonces ya facturaron cerca de 45 millones de pesos y proyectan cerrar el año con 150.000 dólares de ingresos.

Joaquín, Gerónimo y Catalina, fundadores de Kicket.

De ticketera a plataforma de consumo

La idea original surgió a partir de la intención de construir una ticketera para eventos.

“Es muy loco cómo empezó todo. Tenía un compañero de trabajo que me había comentado los pros de desarrollar una ticketera y la relación esfuerzo–rentabilidad que tenía el modelo, y me pareció una buena idea para empezar a construir algo”, recuerda Joaquín.

En sus primeras versiones, el producto ya incluía una funcionalidad clave: permitir que los usuarios gestionaran consumiciones mediante QR para evitar filas en la barra.

“La propuesta de valor que traía era que las personas pudieran gestionar las consumiciones mediante un QR para saltearse la fila e ir directamente a la barra. Ese diferencial lo traje de Ibiza, donde se usa mucho, y que acá prácticamente no existía”, explica.

Con el tiempo, el equipo descubrió que el problema era mucho más grande: “Nos dimos cuenta de que el problema era mucho más grande que solo vender entradas o bebidas en boliches o eventos. El tema era cómo la gente consumía en espacios físicos”, señala Parodi.

El pivoteo que redefinió el producto

Cuando Catalina y Gerónimo se sumaron al proyecto, comenzaron a analizar cómo funcionaban los venues por dentro.

Catalina recuerda una frase que terminó marcando el rumbo del proyecto: “Voy a citar a Matías Massotti acá, nuestro inversor ángel, que una vez me dijo: ‘Enamorate del problema y no de tu producto’”, cuenta.

El equipo observó que muchas ventas se perdían por procesos manuales y filas largas, especialmente en momentos de alta demanda. “Veíamos filas para pedir, procesos muy manuales y lugares que perdían ventas simplemente porque la gente no quería esperar”, explica.

Ese aprendizaje llevó a ampliar el producto hacia una plataforma que gestiona toda la experiencia de consumo dentro de los espacios físicos.

“Pasamos de resolver un momento puntual de la experiencia, a construir una plataforma que digitaliza cómo las personas compran y consumen dentro de los espacios físicos”, agrega Catalina.

Cómo funciona Kicket

El funcionamiento de la plataforma está diseñado para ser simple para el usuario.

Cuando una persona llega a un lugar que utiliza Kicket, escanea un código QR, accede al menú o a las opciones disponibles y realiza su compra desde el celular. Luego recibe un QR en WhatsApp con el que puede retirar o consumir su pedido.

La plataforma se organiza en tres soluciones principales:

  • Kicket Access, para venta de entradas y control de accesos.
  • Kicket Food & Drinks, para pedidos de comida o bebida desde el celular.
  • Kicket Club, que combina ambas funciones en una solución integral.

“La idea siempre es la misma: reducir fricción en el momento de comprar y hacer que la experiencia de consumo sea mucho más simple”, explica Catalina.

Más eficiencia y más ventas para los venues

Desde el lado operativo, el impacto suele ser inmediato.

“Cuando un lugar implementa Kicket lo primero que desaparece son muchas de las fricciones del día a día: las filas en la barra, los pedidos mal tomados o los momentos en los que el personal no da abasto”, explica Gerónimo Varela Mazza.

Al digitalizar el proceso de compra, los pedidos ingresan de forma ordenada y el equipo puede enfocarse en preparar y entregar. Además, los establecimientos obtienen datos en tiempo real sobre ventas y consumo.

“Muchos lugares empiezan a ver qué se está vendiendo, cuánto stock queda o en qué momento del evento hay más consumo”, agrega.

Desde el punto de vista del negocio, eso también impacta en los ingresos. “La tecnología impacta directamente en los ingresos por dos razones muy claras: aumenta la capacidad de venta y al mismo tiempo ayuda a optimizar los costos operativos”, explica Joaquín.

Cuando el proceso de compra es más rápido, los venues pueden procesar más pedidos y capturar ventas que antes se perdían por filas o saturación.

Crecimiento, inversión y facturación

El crecimiento de la startup también empezó a reflejarse en números. Durante su etapa inicial, los fundadores invirtieron alrededor de 15.000 de capital propio para desarrollar la plataforma y comenzar a validar el producto en distintos espacios de consumo.

Desde su lanzamiento, la empresa ya acumula unos 45 millones de pesos facturados, trabajando con distintos venues y eventos donde su tecnología se implementa para mejorar la experiencia de compra y la operación.

De cara a lo que queda del año, el objetivo es seguir expandiendo el producto y escalar la adopción en nuevas verticales. Según sus fundadores, la startup proyecta alcanzar alrededor de 150.000 dólares de facturación anual hacia fin de año, impulsada por la expansión hacia bares, festivales, restaurantes y estadios.

Un desafío tecnológico complejo

Construir una plataforma que combine accesos, pedidos y pagos en tiempo real implicó un desafío importante desde el lado tecnológico.

“La complejidad no estaba solo en desarrollar cada módulo por separado, sino en cómo hacer que todo funcione de manera integrada y en tiempo real”, explica Parodi.

En eventos o estadios con miles de personas interactuando al mismo tiempo, la infraestructura debe ser robusta y confiable. “Estamos hablando de entornos con mucho volumen de gente al mismo tiempo, donde todo tiene que funcionar rápido y sin errores”, agrega.

“En un evento, si algo falla no hay ‘mañana para arreglarlo’. Tenés miles de personas tratando de comprar al mismo tiempo y toda una operación que depende de que el sistema funcione bien”, explica Gerónimo.

Por eso, gran parte del desarrollo del producto estuvo enfocado en simular escenarios de alto volumen y adaptar la tecnología a esos picos de demanda.

Dónde está creciendo más la adopción

Actualmente, Kicket está viendo mayor adopción en espacios donde el volumen de consumo es alto, como festivales, eventos y boliches.

“En esos contextos el problema de las filas y la gestión de consumiciones es muy evidente, entonces el impacto de Kicket se ve bastante rápido”, explica Catalina.

Sin embargo, también están comenzando a ver interés en restaurantes y espacios gastronómicos, donde la digitalización puede mejorar la eficiencia operativa.

Otro vertical con gran potencial es el mundo del fútbol y los estadios, donde miles de personas consumen en simultáneo. “Son espacios donde hay muchísima gente consumiendo al mismo tiempo y donde mejorar la velocidad de compra puede tener un impacto muy grande tanto en la experiencia del público como en la facturación del lugar”, señala.

Aprendizajes del primer año

El proceso de construir la startup también dejó aprendizajes para los fundadores: “Emprender es muy distinto a lo que uno se imagina desde afuera. Hay días increíbles y días muy difíciles”, dice Gerónimo.

Uno de los factores clave fue mantenerse cerca del problema real. “Muchas de las cosas que hoy tiene Kicket nacieron directamente de conversaciones con los dueños de los lugares”, explica.

También aprendieron que construir una startup implica iterar constantemente: “Lo importante es no enamorarse de una solución, sino del problema que querés resolver”, resume.

La visión: digitalizar el consumo presencial

De cara al futuro, la ambición del equipo es convertir a Kicket en la plataforma líder en Latinoamérica para digitalizar el consumo en espacios físicos.

Catalina cree que, al igual que ocurrió con otras industrias, el comportamiento del consumidor cambiará rápidamente. “Hace algunos años, si querías un auto llamabas a una remisería hasta que apareció Uber. Lo mismo con la comida: antes la gente iba a buscar su pedido al local, hasta que llegaron plataformas como PedidosYa”, explica.

Para ella, algo similar ocurrirá en bares, eventos y estadios. “Cada vez más personas van a esperar poder comprar, pedir o acceder a un lugar directamente desde su celular, de forma rápida y simple”, afirma.

La apuesta de Kicket es construir la infraestructura tecnológica que acompañe ese cambio. “Nuestra ambición es construir algo que ayude a transformar cómo las personas consumen dentro de los espacios físicos”.

Kicket
Kicket es la plataforma de venta y consumo digital para experiencias presenciales. Eliminá filas, acelerá el consumo y aumentá las ventas desde el celular.

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