Elegir una película o una serie debería llevar apenas unos minutos. Sin embargo, la multiplicación de plataformas, catálogos y recomendaciones terminó generando el efecto contrario: nunca hubo tanto contenido disponible y, al mismo tiempo, decidir qué mirar nunca pareció tan difícil.

Jorge Martinelli encontró en esa contradicción el punto de partida para crear Peekr, una aplicación que busca reunir descubrimiento, reseñas y comunidad en un mismo lugar. La plataforma fue desarrollada desde noviembre de 2025 y lanzada oficialmente en mayo de 2026. Desde entonces, superó las 12.000 descargas, con una comunidad concentrada principalmente en Argentina, México y Panamá.

La particularidad detrás del proyecto es que Martinelli no solamente es su fundador: desarrolló personalmente toda la tecnología y dirige la estrategia, el producto y el crecimiento sin un equipo interno de programadores.

La paradoja de tener demasiado para elegir

La idea nació de una situación cotidiana: pasar más tiempo recorriendo catálogos que consumiendo contenido. Una recomendación puede aparecer en TikTok, otra llegar por WhatsApp y otra quedar guardada en Instagram. Después todavía hay que averiguar dónde está disponible.

Las plataformas de streaming intentan resolver esa fricción con algoritmos, aunque priorizan sus propios catálogos. Peekr parte de otra lógica: el usuario no necesariamente busca una plataforma específica, sino algo que valga la pena ver.

A esa fragmentación se suma la confianza. “Muchas veces confiamos más en la recomendación de un amigo que conoce nuestros gustos que en el algoritmo de una plataforma”, explicó Martinelli.

Así surgió una comunidad para descubrir películas y series, calificarlas, escribir reseñas, seguir perfiles y crear listas temáticas llamadas Peeklists. El objetivo es que elegir qué mirar vuelva a ser una experiencia social.

Una red social, no solamente un registro

El mercado ya cuenta con plataformas como IMDb, Letterboxd y TV Time. Peekr busca reunir en un mismo lugar funciones que suelen estar separadas: descubrir películas y series, calificarlas, escribir reseñas y seguir las recomendaciones de otros usuarios, con una identidad especialmente orientada hacia Latinoamérica.

“No queremos ser solamente el lugar donde registrás lo que viste. Queremos ser el lugar donde descubrís qué vas a ver después y por qué”, afirmó Martinelli.

La aplicación utiliza un algoritmo propio que combina los gustos y el comportamiento de cada usuario con la actividad de las personas que sigue o con quienes demuestra mayor afinidad. Así puede detectar conversaciones y tendencias dentro de grupos específicos, incluso cuando una película todavía no es popular a escala global.

Construir la tecnología como solo founder

Martinelli se define como solo founder en el sentido más literal: desarrolló personalmente toda la tecnología y también dirige el producto, la estrategia y el crecimiento, sin un equipo interno de programadores.

La empresa fue financiada principalmente con capital propio y mantiene una estructura liviana. Además, trabaja con colaboradores que ayudan a validar decisiones y con socios locales vinculados al cine y el entretenimiento en distintos países.

“Una sola persona, apoyándose en las herramientas correctas y rodeándose de buenos colaboradores, puede construir cosas que hace algunos años hubieran requerido equipos mucho más grandes”, sostuvo.

La clave, agregó, está en priorizar, porque no es posible desarrollar todo al mismo tiempo.

De amigos y familiares a 7.800 usuarios mensuales

Los primeros usuarios fueron amigos y familiares. Esa etapa permitió observar qué partes del producto se entendían rápidamente y cuáles no funcionaban como habían sido imaginadas.

Más adelante, Peekr comenzó a crecer mediante alianzas con comunidades locales y contenido en redes sociales. En lugar de promocionar únicamente la descarga, la estrategia mostró situaciones concretas de uso: encontrar una película, crear una lista o descubrir qué recomiendan otras personas.

La aplicación ya registra más de 12.000 descargas entre Google Play y App Store, además de una comunidad superior a 45.000 seguidores en redes sociales. Actualmente cuenta con más de 7.800 usuarios activos mensuales y 1.600 semanales.

Sin embargo, Martinelli evita medir el avance solamente a partir de las instalaciones. En una red social, el desafío es conseguir que las personas califiquen, publiquen reseñas, sigan perfiles y regresen. La descarga abre la puerta; la recurrencia determina si realmente existe una comunidad.

Escuchar incluso cuando el usuario se equivoca

Uno de los principales desafíos fue explicar que Peekr no reproduce películas ni series, sino que ayuda a descubrirlas, calificarlas y comentarlas. Martinelli tomó la confusión de algunos usuarios como una señal de producto y una posible oportunidad para integrar contenidos mediante futuros acuerdos.

“Hay que escuchar muchísimo lo que hace el usuario, incluso cuando utiliza tu producto de una manera diferente a la que vos imaginaste”, señaló.

Su experiencia también muestra que construir tecnología es apenas una parte del trabajo: después hay que distribuirla, explicarla y lograr que las personas regresen. Para Martinelli, las menores barreras tecnológicas abren oportunidades para los emprendedores de la región.

“Hay que lanzar, escuchar, medir, corregir y volver a lanzar”, resumió.

La historia de Peekr todavía está en una etapa inicial, pero deja una conclusión clara: detectar un problema cotidiano, pensarlo desde una perspectiva diferente y construir una solución puede convertir una observación en un producto real.

En un contexto donde las herramientas tecnológicas están cada vez más al alcance de todos, la diferencia ya no pasa solamente por tener una idea, sino por identificar oportunidades relevantes y llevarlas a la práctica.

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