El crecimiento de una startup no siempre llega con grandes anuncios o rondas de inversión. A veces, se construye de forma silenciosa, a partir de un producto que resuelve un problema real. Ese es el caso de Prometheo, la plataforma de inteligencia artificial creada por Martín Pilossof y Juan Stein, dos emprendedores argentinos que se conocieron en el colegio y años después decidieron emprender juntos.

En poco más de un año, Prometheo pasó de ser una herramienta interna dentro de ITESA —la empresa tecnológica fundada por ambos— a convertirse en una solución utilizada por más de 1.000 empresas en América Latina, con un crecimiento cercano a ocho veces en el último año. La expansión regional, la adopción de IA en pymes y una estrategia basada en partners fueron claves en ese proceso.

La compañía proyecta alcanzar entre 3 y 4 millones de facturación el próximo año, aunque sus fundadores destacan otro punto: haber crecido sin inversión externa y con foco en resolver una necesidad concreta.

“Lograr este nivel de crecimiento sin inversión valida que estamos resolviendo un problema real”, afirma Pilossof.

De una solución interna a un producto regional

Prometheo nació dentro de ITESA, en el contexto de un desarrollo vinculado al sector inmobiliario. El equipo enfrentaba un problema común: un volumen creciente de consultas que no podía gestionarse de forma eficiente.

Martín Pilossof y Juan Stein, fundadores de Prometheo.

La solución fue integrar inteligencia artificial a los canales de contacto para responder más rápido y reducir la carga operativa. El resultado fue claro: los usuarios valoraron más la automatización de la atención que el producto original.

“Ahí entendimos que el valor estaba en la automatización. Fue un caso claro de product-market fit”, recuerda Pilossof.

Ese hallazgo dio origen a Prometheo como producto independiente. Hoy funciona como un CRM conversacional para pymes, capaz de crear agentes de IA que responden consultas, clasifican leads y acompañan procesos comerciales en distintos canales.

A diferencia de los chatbots tradicionales, no se basa en respuestas predefinidas, sino en modelos que interpretan cada conversación en contexto.

“No es un bot. Es una herramienta pensada para escalar operaciones comerciales”, explica Stein.

La IA como herramienta operativa

Uno de los cambios más relevantes es cómo las pymes adoptaron la inteligencia artificial. Si antes era necesario explicar su funcionamiento, hoy su uso cotidiano facilita la incorporación en el ámbito empresarial.

“Hoy el cliente ya usa IA en su vida diaria, entonces la adopción es mucho más rápida”, señala Pilossof.

Prometheo apunta a resolver un problema concreto: ayudar a las empresas a responder mejor, más rápido y no perder oportunidades de venta.

En un contexto donde los canales se multiplican —WhatsApp, redes sociales, formularios y marketplaces—, el desafío ya no es solo generar demanda, sino gestionarla.

“Antes dependías de una persona. Hoy podés tener conversaciones activas todo el tiempo”, agrega Stein.

La plataforma permite ordenar consultas, clasificar oportunidades y sostener conversaciones sin necesidad de ampliar equipos al mismo ritmo que crece la demanda. Para sus fundadores, la IA no reemplaza personas, sino que amplía su capacidad: “Cambia cómo trabajan los equipos y permite operar a otra escala”, sostiene Stein.

Crecer con foco

El crecimiento de Prometheo se apoyó en una estrategia clara: enfocarse en un problema específico antes de diversificar: “Nos concentramos en una sola cosa y la llevamos al máximo nivel”, afirma Pilossof.

Ese enfoque también se reflejó en los sectores donde encontraron mayor adopción: real estate, e-commerce, salud y servicios. En lugar de ofrecer una solución genérica, profundizaron casos de uso concretos y luego los replicaron.

En el sector inmobiliario, trabajan con desarrolladoras como NorthBaires, Argencons y Crea Urbana, además de agencias que integran la herramienta en sus operaciones.

Expansión regional

Aunque la base sigue en Argentina, gran parte del crecimiento reciente proviene de la expansión regional.

México se consolidó como uno de los mercados más dinámicos, con fuerte adopción en distintos sectores. Colombia, por su parte, se formalizó como mercado tras validar demanda a través de partners.

El próximo paso es Brasil, donde buscarán crecer apoyados en aliados comerciales. Actualmente, los partners representan cerca del 50% de las ventas.

“Nos dieron velocidad y llegada en mercados donde no teníamos presencia directa”, explica Pilossof.

La empresa también proyecta duplicar su equipo, en un contexto donde la IA no implica reducir estructuras, sino reorganizarlas.

El rol de los fundadores

La complementariedad entre los fundadores fue clave. Pilossof, con formación en negocios, y Stein, con perfil técnico, combinaron visión estratégica y ejecución. Ese equilibrio definió el enfoque de la compañía: detectar problemas operativos y convertirlos en soluciones concretas.

Prometheo no busca posicionarse como una tecnología abstracta, sino como una herramienta práctica para mejorar la operación diaria de las empresas.

Lo que viene

En los próximos meses, la compañía lanzará una aplicación móvil para gestionar operaciones desde el teléfono, con el objetivo de centralizar la gestión en cualquier contexto.

También trabaja en nuevos desarrollos para consolidarse como un CRM completamente basado en inteligencia artificial.

“Queremos simplificar la operación de las pymes y que puedan gestionar todo sin fricción”.

El caso de Prometheo refleja una tendencia más amplia: la inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en una herramienta concreta de productividad. Para las pymes, el desafío es integrarla de forma simple. Para las startups, la oportunidad está en resolver problemas reales con impacto medible.

Prometheo se posiciona en ese punto: IA aplicada, foco operativo y expansión regional.

“Esto recién empieza. La IA ya es parte del día a día de las empresas”.

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