Peter Csanyi llegó a Argentina casi por casualidad. Después de vender su primera empresa en Hungría, estaba viajando por América Latina y el país era una parada más en el mapa. Su plan era quedarse un mes. Terminó quedándose ocho.
Ese viaje coincidió con el inicio de su nuevo proyecto: Hiflow, una marca de chicles funcionales pensados para mejorar el foco, la energía y la relajación. Mientras vivía en Argentina, tomaba mate todos los días y empezaba a formular un producto para rendimiento, la yerba mate apareció de forma natural. “No fue una decisión de marketing — fue genuina”.
Antes de Hiflow, Csanyi ya había construido una empresa. En Hungría, lanzó una marca de streetwear vinculada al arte y la cultura local, la desarrolló durante más de cuatro años, fue seleccionado en la lista Forbes 30 Under 30 y finalmente la vendió a la empresa de ropa más grande de su país.
Después de esa experiencia, buscaba un proyecto con mayor potencial de escala. La oportunidad apareció en una categoría todavía poco explorada: chicles funcionales.
Así nació Hiflow, una marca que combina nootrópicos, electrolitos y, en una de sus líneas, yerba mate, con el objetivo de ofrecer energía limpia, concentración y calma en un formato práctico, sin azúcar y fácil de llevar.

Del streetwear al rendimiento funcional
La primera empresa de Csanyi le dejó tres aprendizajes centrales: nicho, redes sociales y comunidad.
Su marca de streetwear estaba conectada con el arte y la cultura húngara, y logró convertirse en una referencia dentro de ese mundo. Según cuenta, llegó a alcanzar entre 5 y 7 millones de personas por mes de forma orgánica, en un país de 10 millones de habitantes. Esa comunidad también le permitió trabajar con marcas como Pepsi, que buscaban conectar con esa audiencia.
Hoy intenta aplicar esa misma lógica en Hiflow. Para Peter, construir una marca no se trata únicamente de vender un producto, sino de crear una identidad clara alrededor de una necesidad concreta.
“Aprendí que construir un negocio lleva mucho más tiempo del que uno cree. La paciencia no es mi punto fuerte, pero intento aplicar la importancia de las redes, la comunidad y el nicho en Hiflow”.
La oportunidad detrás del chicle funcional
En una conversación sobre productos funcionales, surgió una pregunta simple: ¿por qué no existían más chicles con ingredientes activos?
El mercado ya tenía bebidas energéticas, polvos, cápsulas y gomitas. Pero el chicle funcional seguía siendo una categoría relativamente nueva.
“Me gustó la idea porque siempre me gustó mascar chicle, es un producto muy masivo, y nunca había escuchado de un chicle con ingredientes activos”.
Al investigar, encontró algunas marcas similares en el mundo, aunque posicionadas más cerca del suplemento de salud que del lifestyle. Ahí detectó una oportunidad: construir una marca funcional con una identidad más moderna, cotidiana y aspiracional.


Energía, foco y relajación
Hiflow trabaja sobre dos necesidades muy presentes en la vida diaria: rendir mejor y manejar el estrés.
La marca tiene dos líneas principales. Hiflow Focus está pensado para quienes buscan concentración, energía y productividad: trabajadores, estudiantes, deportistas o personas que necesitan sostener mejor su rendimiento durante el día. Hiflow Relax, en cambio, apunta a momentos de tensión, ansiedad o estrés, sin funcionar como un somnífero.

“Creo que los dos productos cubren el ciclo de 24 horas de una persona que lleva una vida exigente”.
Focus combina yerba mate y cafeína con L-teanina, un ingrediente que busca equilibrar el efecto de la cafeína y generar una energía más sostenida. La idea es evitar el pico y la caída brusca que suelen generar algunas bebidas energéticas con alto contenido de azúcar y cafeína.
Además, los chicles no tienen azúcar ni aspartamo. Están endulzados con xilitol, un endulzante natural asociado también a beneficios para la salud dental.
Por qué elegir el formato chicle
El formato fue una de las decisiones centrales del negocio. Para Peter, el chicle tiene una ventaja frente a otros productos funcionales: es práctico, portátil y masivo.
No requiere preparación, se puede llevar en el bolsillo y, además, permite que parte de los ingredientes activos se absorban en la boca, antes de llegar al estómago.
La formulación, sin embargo, no fue sencilla. Peter trabajó con un laboratorio italiano y un coach de salud para desarrollar los productos.
“No hay muchos fabricantes de chicles que puedan agregar ingredientes activos, y menos aún que puedan incorporar ingredientes como electrolitos o yerba mate”.
La combinación de nootrópicos, electrolitos y yerba mate se convirtió en uno de los diferenciales de Hiflow.

El viaje que conectó a Hiflow con Argentina
Argentina no estaba en el plan original como el lugar donde nacería parte de la identidad de Hiflow. Csanyi llegó por curiosidad, mientras recorría América Latina después de vender su primera empresa.
“Mi plan fue quedarme un mes, no más. Pero cuando llegué, algo hizo click. La energía de la gente, la cultura del compartir, el mate — todo me sorprendió de una manera que no esperaba. Me quedé 8 meses en total”.
Durante ese período, empezó a trabajar en Hiflow. Mientras formulaba un chicle funcional para energía y foco, vivía en Argentina, tomaba mate todos los días y entendía el lugar que esa infusión ocupa en la cultura local.
Por eso, la incorporación de la yerba mate no surgió como un recurso de posicionamiento, sino como una consecuencia natural de su experiencia en el país.
El mate no solo es parte de la cultura argentina: también viene ganando interés en otros mercados, lo que le da a Hiflow un puente entre identidad local y potencial global.
Para Csanyi, incluir yerba mate fue una forma de conectar el producto con una historia más amplia: su vínculo con Argentina, su interés por la cultura local y la posibilidad de llevar un ingrediente argentino a un formato diferente.
“Amo tomar mate, amo Argentina, y agregar yerba mate al chicle fue una manera de representar esa relación”.

El año pasado, Csanyi volvió a Europa para terminar la formulación y producción de Hiflow. Después se instaló en Estados Unidos, donde recibió su visa de trabajo y lanzó el producto por primera vez. Pero Argentina siguió siendo parte central de la historia.
“Argentina nunca se fue de mi cabeza”.
Argentina como mercado de prueba
Hiflow lanzó hace seis meses en Estados Unidos y hace pocas semanas en Argentina. En Estados Unidos comenzó con tienda online, luego sumó Amazon y empezó a explorar eventos y puntos físicos. En Argentina, por ahora, vende a través de Mercado Libre y planea lanzar su propia tienda online.
Csanyi cree que el mercado argentino tiene un potencial particular.
“Acá encontré algo que no es fácil de explicar: una calidad de vida real. La gente disfruta cada momento, hay un equilibrio entre el trabajo y la vida que en otros países se perdió hace tiempo. Y al mismo tiempo, veo un potencial de negocios enorme que todavía está sin explotar”.
Por eso decidió hacer una fase de prueba recorriendo distintas ciudades del país, con el objetivo de entender mejor los hábitos de consumo más allá de Buenos Aires. La estrategia busca combinar venta online, retail, eventos, influencers y comunidad.
En Estados Unidos, Hiflow trabajó con run clubs, entrenadores personales e influencers vinculados a comunidades activas. En Argentina, Peter considera que la experiencia física y social puede ser todavía más importante, porque muchas personas quieren probar el producto antes de comprarlo.
Más que una campaña digital tradicional, la apuesta parece ser una forma de construir marca desde el territorio: escuchar consumidores, probar canales, ajustar precios y entender qué tipo de distribución puede funcionar mejor.
“Por eso quiero construir Hiflow acá, en el lugar que me inspiró a crearlo”.



Una visión todavía abierta
Hiflow todavía está en una etapa temprana. La marca lleva pocos meses operando en Estados Unidos y apenas comenzó su camino en Argentina.
Hacia adelante, la visión sigue abierta. Por ahora, el objetivo es construir un producto que la gente quiera volver a comprar y una marca capaz de crecer desde la comunidad y el marketing.
“Sería genial hacer lo que hizo Red Bull: tener un solo producto que se siga comprando, y enfocarse solo en el marketing, jaja”.
El aprendizaje para emprendedores
La historia de Hiflow deja una idea útil para otros emprendedores: la innovación no siempre aparece en inventar una necesidad nueva, sino en encontrar una forma distinta de resolver una necesidad cotidiana.
La gente ya busca energía, concentración y calma. Hiflow intenta cambiar el formato, la experiencia y la narrativa alrededor de ese hábito.
También muestra la importancia de construir con foco: entender a quién se le habla, qué hábito se quiere transformar y qué diferencial puede sostener una marca más allá del producto. En el caso de Hiflow, ese diferencial aparece en la combinación de formato, funcionalidad, comunidad y una historia real conectada con Argentina.