Hay imágenes que adquieren valor con el tiempo. No solo por lo que muestran, sino por lo que terminan significando años después.

A fines de 2007, en un vestuario del Camp Nou, Lionel Messi —entonces una joven promesa del Barcelona— participó en una sesión solidaria. Frente a él había una pequeña bañera con agua, espuma y un bebé de apenas seis meses: Lamine Yamal.